Soluciones para inmobiliarias

Más tiempo para vender. Menos conversaciones y oportunidades perdidas.

Unimos contactos, inmuebles, consultas y tareas comerciales en herramientas diseñadas alrededor de la forma real de trabajar de una inmobiliaria.

Ver posibilidades

El punto de partida

Problemas que merece la pena ordenar.

01

Consultas dispersas

Los contactos llegan desde portales, formularios, teléfono, correo y WhatsApp sin un historial común.

02

Seguimiento irregular

Una respuesta tardía o una tarea olvidada puede hacer que una oportunidad termine en otra agencia.

03

Información duplicada

Copiar datos entre hojas, agendas y aplicaciones consume tiempo y genera errores.

Qué podemos construir

Una solución conectada con el trabajo real.

No aplicamos todas estas piezas por defecto. Seleccionamos únicamente las que resuelven el problema definido.

01

CRM inmobiliario adaptado

Centralizamos contactos, propiedades, preferencias, visitas, documentos y próximas acciones sin imponer procesos innecesarios.

02

Agente de atención y cualificación

Organiza las consultas iniciales, identifica qué busca cada persona y prepara la información para que el equipo pueda continuar.

03

Automatización del seguimiento

Creamos avisos, tareas y comunicaciones vinculadas a cada fase de la operación comercial.

04

Integración de herramientas

Estudiamos la conexión con portales, formularios, correo, calendarios y sistemas existentes cuando disponen de una integración viable.

Resultado buscado

El objetivo no es añadir otra aplicación, sino conseguir que cada consulta tenga contexto, responsable y siguiente paso.

Preguntas frecuentes

Antes de empezar.

¿Hay que sustituir el CRM actual?+

No necesariamente. Primero analizamos qué funciona y qué información debe conectarse, simplificarse o mantenerse.

¿Se puede integrar con portales inmobiliarios?+

Depende de las APIs y condiciones de cada portal. Revisamos las integraciones disponibles antes de definir el alcance.

¿La solución sirve para agencias pequeñas?+

Sí. Podemos empezar con un proceso concreto y ampliar solo cuando el uso demuestre que merece la pena.

Hablemos

¿Qué está frenando ahora mismo a tu equipo?

Una primera conversación basta para decidir si merece la pena explorar una solución.

Cuéntanos el problema